martes, 8 de marzo de 2005

¡Suerte COCOL!

El sábado se casa Jorge, un amigo, un amigo que conozco desde los ocho años, si bien es natural que busquemos mujeres para cortejarlas, besarlas, bailarlas, etc. ¿es necesario casarse con ellas?

Si mi amigo, al que conozco desde hace 15 años se casa, ¿significará que el mundo ha cambiado tanto para hacerme sentir viejo, cansado o simplemente inmaduro para un enlace de tal magnitud?

Todo esto me lo he estado preguntado estos días, y es que cuando uno sostiene una amistad tan longeva, cualquier cambio a una parte del grupo afecta a todos los participantes. El Todo y la suma de sus partes están cambiando, me guste o no, es normal que nosotros como individuos que formamos una asociación “Dinastía SA de CV” de amistad prolongada resintamos los cambios que nos afectan día con día.

En muchas ocasiones se hicieron apuestas sobre el primer integrante del grupo en casarse, y creo que Jorge estaba entre los primeros lugares, sin embargo la sorpresa de la noticia de su boda ha caído como un gol tempranero en las redes de nuestra juventud.

Ya nada será igual, la futura familia Godoy vendrá a reforzar los lazos de amistad de nuestro grupo.

Ahora no queda más que desearle suerte a Cocol y a Sara, que la aventura que hoy comienzan sea tan alegre que nunca quieran abandonarla. Esperemos que nos permitan seguir recorriendo el camino juntos, como hasta ahora lo hemos hecho.

Creo que al ver a Jorge tan lleno de amor, me responde mi pregunta, no basta con cortejarlas, besarlas, bailarlas, hace falta más, él ha tomado su decisión.

No hay comentarios.: