
Sabado en la noche, cuando el sol se ha ocultado y el telón estelar da la presentación a la luna. El "Metro" empieza a llenarse y los asistentes reciben unos lentes para poder observar el espectaculo. Música de Pink Floyd en sintonia con juegos láser. ¿Quién podría asitir a un evento donde ponen música grabada y amenizando con láseres de diferentes frecuencias apuntando en todas direcciones? Ante mi asombro se vendieron localidades para 4 fechas.
Durante todo el "chou" se hace referencia a la locura, a la luna: a Syd Barrett, los primeros 45 minutos se conectan los acordes magistrales del Dark Side Of the Moon con la película del Mago de Oz, momentos en los cuales ciertas ecenas coinciden con la música, haciendo pensar que el Dark podría ser una banda sonora alternativa al Mago.
El espectaculo láser en tercera dimensión crea atmosferas visuales que se complemetan a la par de la música, what you see is what you heard, animaciones que dan fuerza al sonido, a la idea, al motivo, hasta Beavis y Butthead tienen una aparición instantanea.
La segunda parte del show la componen rolas clásicas del The Wall, Wish you where here, A momentary...
Es conveniente decir que sin muchas pretenciones, disfrute de dos horas plagadas de buena música y consumo de energía eléctrica masiva.
La refracción de la luz, el efecto de la descomposición de la luz blanca, se podrá observar en muchas playeras en estos días. Yo me compre la de una vaca.



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