Esta es una declaratoria en la cual me confieso como un derrotado, veamos por que.
Hace algún tiempo encontré un viejo libro que versaba sobre las maravillas de las cosas.
Hacia referencia tanto a virtudes espirituales, corporales, de la mente y de la imaginación.
En ese libro hablaban del ser estoico y de la manera como este guerrero llevaba su vida sin dudar y sin quejarse. Hablaba también del alcohol, ese espíritu sublime que se encuentra en casi todas las cosas, evidentemente se halla mediante ciertos procesos de destilación.
Ahora se preguntaran por que hablo de estas dos cuestiones que de entrada no tiene punto de comunión. Muy fácil, por que la tienen y por que existe mucha gente que se vuelve alcohólica debido a su personalidad estoica (aunado a un inmenso gusto por el alcohol), y yo me identifico en este grupo de borrachos.
Así que si usted esta relacionado con un grupo de borrachos, de seguro entre su comunidad existirá alguno de esta secta.
Yo he dejado el alcohol muchas veces, he llegado hasta el punto de pasar meses sin tomar un solo trago y así han pasado épocas en las cuales no dejo de tomar ni por equivocación.
En mi último post menciono que dejaré el alcohol y sin duda quiero hacerlo, hasta hace unos días pensaba que mi manera de ver las cosas era muy extremista, ya que mi actitud era o tomo hasta ponerme bien pendejo o ya no tomo nada, sin terminos medios, eso no existe, eso de tomar a medias es una pendejada, eso es para los débiles.
Juntando todo esta experiencia hace dos mese compre una revista y como he estado muy ocupado haciéndome pendejo la bote y hasta hace unos días la volví a encontrar, en ella he encontrado la razón del ser borracho and the nada.
Gracias a David Huerta por el cúmulo de conocimientos adquirido tan solo en una cuartilla de lectura sobre el alcohol.
Entre las máximas que se citan en dichas hojas se encuentra el modo de muy particular de DH de ver el asunto del borracho, sin embargo al mismo tiempo es un punto de vista muy universal y el cual yo comparto.
Los puntos más importantes se pueden resumir en lo siguiente:
1, EL ALCOHOLICO QUE DEJA DE BEBER ES UN DERROTADO. PAGA CON SU VIDA ESA DERROTA.
2, EL ALCOHOL TE DERROTA CUANDO TIENES QUE RENUNCIAR A EL.
“Uno deja lo más quiere, que es beber, y paga el precio de la derrota. El alcohol te derrota cuando tú tienes que renunciar a él. Sólo le ganas al alcohol cuando te mata. En ese sentido estoy muy problemáticamente de acuerdo con el alcoholismo extremo que te lleva a la muerte. Y ésa es la idea y la experiencia límite de lo único que vale, si uno es borracho de veras. O se es un borracho falso, que se deja derrotar por el alcohol y entonces lo abandona (…) No estoy en desacuerdo con que la gente beba; el vino, con sus dioses, sus rituales, su maravilla lúdica me parece uno de los fundamentos de la civilización.
Así es que hay que elegir algo, elijo la vida, me gusta beber pero elijo vivir. Mi carrera de beodo esta culminando.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario