miércoles, 29 de junio de 2005

El soundtrack de estos días.

The body rise, but the sun doesn't

La anoche anterior ya no existe te dejo embriagado, se fue y nunca te aviso...

De reojo ves el gris y con apuros te levantas, el baño, el café amargo, te armas de valor y dejas la protección de casa.

Suena When the leeve breaks

Camino al trabajo

Estos días de verano, con cielos grises, Muchos seres de negro rondan las calles armados con paraguas que protegen de la lluvia, zapatos mojados, viento frío que cruza por sus cuerpos. Estos son días negros.

Empieza Día negro, la barranca.

Trabajo en la mañana. La oficina que te ve llegar y no se alegra ni se inmuta.

La monotonía lo invade todo, se une al éter y lo abarca todo. Duermes (mientras trabajas mecánicamente) soñando con otros tiempos. El reloj mueve sus brazos y parece ser que caprichosamente trata de frenar su recorrido circular.

El aire se agudiza pero el cielo no levanta, la mañana se filtra lentamente y el gris sigue reinando el tiempo presente.

Comfortably Numb suena en la mente del oficinista y poco a poco todos pueden escucharla.

Casi angustiosamente ha llegado el receso: comida

La hora alegre consiste en un placer básico, la ingesta de alimentos. Mariachis suenan al ritmo del mole. Me he de comer esa tuna... rocks!

De salida, sigue lloviendo, la ciudad continúa en penumbras, el abrigo puesto, el paraguas izado como estandarte, sales a las calles que son bañadas desde el cielo.

La marcha imperial se escucha.

Recorres unos pasos y dejas que la lluvia moje tu cara, limpie tu alma y tus anteojos. Continúas por tu camino sabiendo que fue otro día perfecto. Piensas en ella mientras cantas “You just keep me hanging on”

Perfect Day, Lou Reed suena al compás de la lluvia.

Antes de llegar a tu casa ves gente conocida, has caminado por las mismas calles, tienes los mismos pensamientos, volteas de repente y ves el hoy convertirse en ayer.

Adiós Nonino se escucha, sin prisa agradeces a los dioses por el fuego y por Piazzolla.

Entras a tu casa, a tu cuarto, sigues de frente y saludas a tu reflejo, en el espejo donde lo dejaste en la mañana, se ve cansado, desaliñado pero feliz de verte.

Sabes que vendrá otro dia…

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